Fue apenas un anticipo, pero alcanzó para dimensionar el clima que puede rodear a la hinchada de la Selección Argentina en el Mundial 2026. Unos 500 fanáticos se reunieron este domingo en Kansas City para empezar a vivir la previa del debut ante Argelia, programado para el próximo martes.
El punto de encuentro fue el estacionamiento del restaurante Los Hornos, un emprendimiento de una familia tucumana que llevó las empanadas tradicionales a Estados Unidos y sumó otras comidas típicas. Allí se mezclaron hinchas locales con argentinos que llegaron en las últimas horas desde distintos puntos del país norteamericano y también desde la Argentina. Según estimaciones del consulado de Chicago, bajo cuya jurisdicción está la ciudad, el grueso de la parcialidad albiceleste arribará entre este lunes y el mismo día del partido. Se espera una presencia cercana a los 20.000 simpatizantes en la ciudad, aunque no todos contarán con entrada para el estadio.

Entre los presentes se vieron camisetas de clubes argentinos como Newell’s, Rosario Central, Atlético Tucumán, San Lorenzo, Lamadrid, All Boys y Unión de Santa Fe, además de una gran cantidad de casacas de la Selección. También hubo un fuerte movimiento de merchandising: vendedores ambulantes ofrecían remeras alusivas a Messi para el Mundial 2026 a unos 20 dólares.
En este “pre banderazo” sonaron los clásicos de la Scaloneta y algunos nuevos cantos que circulan en redes sociales. La percusión marcó el ritmo de la jornada bajo un sol intenso, aunque con temperaturas más moderadas que en días anteriores. Entre los bombos, uno captó especialmente la atención.
Se trataba del histórico bombo de Carlos Pascual, fallecido en 2024 a los 83 años, que volvió a decir presente en un Mundial. El instrumento, que ya había estado en Qatar 2022, incluso reconocido por la FIFA en los premios The Best, ahora también acompaña el recorrido rumbo a 2026 en Estados Unidos, México y Canadá.

El encargado de trasladarlo fue Guillermo Leniek, quien lo recibió por pedido de la familia y los nietos de Tula. “Nos lo dieron para traerlo y compartirlo con la hinchada, para que la Selección lo sienta y para mantener vivo su legado. Cada vez que suena, la gente se abraza”, explicó emocionado.
Leniek, con experiencia mundialista desde 1978 y presencia en Estados Unidos 1994, destacó el significado especial de este torneo: “Es distinto, venimos a defender la Copa y la ilusión es repetir”.
El banderazo oficial se realizará este lunes en un parque del centro de Kansas City, a las 20:00 (hora argentina), en simultáneo con el último entrenamiento del equipo antes del debut. La expectativa es que el sonido de la hinchada vuelva a sentirse con fuerza en la ciudad.

Mientras tanto, el plantel dirigido por Lionel Scaloni continúa su preparación en el Compass Mineral Center. Este domingo trabajó con plantel completo tras la incorporación de Marcos Senesi, mientras que las principales dudas pasan por la evolución de Nicolás Tagliafico, quien sigue entrenando de manera diferenciada por una molestia muscular.
En paralelo, el cuerpo técnico sigue de cerca la situación de Emiliano Martínez, lo que motivó la decisión de extender la permanencia del joven arquero Santiago Beltrán con el seleccionado una semana más. La medida se apoya en el reglamento de FIFA, que permite reemplazar a un arquero en caso de lesión o enfermedad durante el torneo, una excepción que no aplica para los jugadores de campo, cuyo recambio debe definirse antes del inicio de la competencia.